Hace tiempo que no escribía en este tormentoso blog. Y no es porque la atormentada sucesión de hechos del día a día haya cesado, sino por su misma dinámica, a veces se hace complicado hacer una crónica de ella.
Lo cierto es que aquí estoy. Hoy un poco diferente, escribiendo esto frente al mar con una brisa que evoca aromas y sabores que lo conectan a uno con emociones placenteras. Cada vez que veo el mar (ojo y es frecuente porque para mí es como una gran batería a la que acudo para recargarme), pienso… ¿Cómo es posible que vivamos atrapados bajo toneladas de concreto respirando porquerías y no cerca del mar? Otro pensamiento que me asalta cuando estoy frente a él, es esa sensación de trascendencia más allá de la vida cotidiana.
El mar es el mar y siempre está ahí, diferente cada segundo, pero igual eternamente. Y nosotros, dónde estamos nosotros. Lejos, debatiéndonos entre la conexión wifi, el teewter y la necesidad de poseer más. Prometo que no voy a hacer un nuevo manifiesto comunista, pero lo que si quiero es dejar plasmada la necesidad ir más allá, de que hay un millón de cosas maravillosas por hacer y por lo menos yo siento, en este preciso momento, que no las estoy haciendo… No sé si me acompañan con este sentimiento, me encantaría que alguno de los que se tropezara con este escrito me dijera… mira niña la cosa no es así… allá tu con tus tormentos, la vida realmente es a, b y c… O quizás alguien podría decirme… Diana, me identifico, yo tengo esta angustia, el mundo, la vida se nos escapa hoy en este instante entre las manos y al final somos unos inconscientes que nos atrevemos a disfrutar este ultraje.
Hoy siento que vivimos días de furia, en ciudades de furia (gracias Soda por escribir esta canción). A veces es más de lo que nosotros mismos podemos aguantar, pero sin embargo sobrevivimos. ¡Vaya! Pensé que el mar daría sosiego a mis letras, al parecer su va y ven lo que me trajo fue olas de de reflexión. Cuando escribo esto es viernes, yo pedí el día libre, otros están allá encerrados en sus pequeñas urnas de cristal conectados con el mundo y desconectados de sus emociones…
Quién está detrás del teclado, alguien que quiere huir, o simplemente alguien que no encontró lo que buscaba y prefirió esconderse, llamarse de otra manera, escapar de todo. Quién eres tú y él, o los que leen esta crónica atormentada. Quién me busca, quién me espera. Esta es la angustia del hombre y la mujer modernos, actuales, Teewteables. Quién sino tu, o yo, somos capaces de romper con esto. Quién si no tu o aquel, son capaces de decir… ¡Hey! aquí estoy, tócame, abrázame, bésame y olvídame, porque estamos aquí para caminar no para estacionarnos.
Somos el todo y la nada, somos el mar, sus olas, su arena, pero también somos el verdugo que acabará con ellos. Somos nuestra salvación y el infierno de nuestra perdición. ¿Quiénes somos?
¿Tú quieres saberlo? Por el mar que quisiera oír tu respuesta. Pero, ¿soy capaz de escucharla?, ¿eres capaz de escribirla, decirla, enunciarla, plasmarla?… Dime que si… Hoy quisiera una respuesta, alguien que con profunda compresión dijera… Vaya chica, tú estás realmente atormentada. Somos muchos, somos pocos, pero al final somos. Hoy quisiera conocer a los que son, a los que sin vergüenza alguna, se quitan cada una de sus ropas y dicen… Soy, y no soy sólo, no es arrogancia, soy uno entre muchos, soy parte de lo que tú eres…
Y te pregunto ¿tú sabes parte de qué eres? Yo no lo sé… Tampoco aspiro saberlo, sólo quiero sentirlo, y me ahoga el que a veces lo pierdo… ¿Tu lo pierdes? ¡Habla, escribe, grita, canta! Pero haz algo… Yo creo estarlo haciendo.
Millones de personas desde sus "urnas de cristal" sólo podrán decir: "es verdad debe ser muy fino vivir frente al mar"... o "ese es mi sueño"... "espero tener la suerte de vivir frente a la naturaleza"... y al final que? siguen en su urna, por mal o por bien, pero seguirán ahí.. en su felicidad des-conectada del mar y lo humano... entonces, de que sirve tanat "conexion rapida"? conexión a celulares, computadoras y cualquier cosa que tenga Pilas...
ResponderEliminarTe quiero mi cuñi, es también quiero eso, "hacer algo"!
Ric!